Continuar y empezar

Continuar y empezar

     Vuelvo a escribir tras unas semanas de parón en las que acompañé a mi padre en sus últimos días. En ese tiempo pensé mucho en nuestra relación, en las complicidades y en cómo vivo ese mismo papel con mis hijos. Un momento que marca mi vida y me obliga a parar, a situarme tranquilamente en el mundo y en el arte.

      Antes de este lapso preparaba una Newsletter sobre mis dos últimos trabajos: Paseante sonámbula, que vaga dormida y fantasiosa, y Cada paseante sueña, donde cuatro caminantes conviven sin mirarse, cerca unos de otros y al mismo tiempo solos. Soledad rodeada de mucha gente.
     
     El arte se compone de una gran parte conceptual con la que expresar ideas: reflexionamos sobre los grandes problemas —guerras, injusticias, pobreza, desigualdad— que es necesario abordar y también otras cuestiones globales menos definidas. A mí en este momento me inquieta algo más cercano: el individualismo con el que convivimos con tanta naturalidad. Nos cruzamos, cada uno con sus preocupaciones y… ¿cómo no vamos a estar pendientes de lo nuestro? ¿Cómo no vamos a ser egoístas o individualistas ante el mundo en el que estamos? Mis Paseantes Sonámbulos cargan con sus sueños o aquello que les ocupa la cabeza mientras pasan junto a los demás; comparten recorrido, cada uno está en un lugar completamente distinto: actúan sin mirar al otro, pero yo sé que mis chicos sueñan con un mundo más unido y solidario.

     En Sealtiel, Uriel, Jehudiel y Barachiel, los Arcángeles Apócrifos, de 2020, cuatro personajes forman un grupo, aunque cada uno parece tener su propia misión: hasta uno nos da la espalda. Es un claro precedente de los paseantes que aparentemente van juntos, pero siguen caminos separados. Me sorprende descubrir en mis cuadros ciertas acciones en las que no reparé al pintarlos. Ahora que los reviso, este cuadro ocupa un lugar importante en mi cronología: fue lo último que pinté antes del confinamiento por el Covid.

     Pinté Delante de los cuadros como representación de otra pérdida importantísima en 2015. Una figura sentada, rodeada de cuadros, de colores y de otros personajes pintados, un entorno lleno de presencias que acompaña su melancolía.

     Es momento de continuar y empezar a la vez, de volver a cosas que disfruté como las Madamas Butterfly, o crear una escenografía para presentar las piezas, un mundo alrededor de los cuadros, con elementos que los realcen y acompañen.

P.D.: Con ganas de dar forma a nuevos proyectos y encargos, siento que estos días en pausa me resetearon y veo todo lo que quiero crear, comunicar, desarrollar. De nuevo dispuesto a recibir la felicidad que me aporta el arte.

¿Paseas sonámbulo como yo?

1.- Paseante Sonámbula (Ojos cerrados). 2026. 100x70 cms. Acrílico/lienzo. Ver en tienda

2.- Cada Paseante sueña. 2026. 81x130 cms. Acrílico/lienzo. Ver en tienda
3.- Sealtiel, Uriel, Jehudiel y Barachiel. 2020. 195x195 cms, Acrílico/lienzo Ver en tienda

4.-  Delante de los cuadros. 2015. 180x180 cms. Acrílico/lienzo. Ver en tienda

     Mándame un mail para contarme qué te ha parecido o de qué cosas te gustaría que hablara. Recuerda que siempre contesto.
    Las cartas salen los miércoles alternos y la próxima será el 28 de outubro.


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